Proyectos que surgen del alma de una madre

María Sanz de Galdeano. 19 de mayo de 2017.

Hay personas a las que la vida les pone inesperadamente ante situaciones en las que se descubren como emprendedoras y les impulsan hacia el lanzamiento de un proyecto. En ocasiones éste puede convertirse en una empresa, en una fundación o asociación u otra forma de iniciativa con el objetivo de realizar las acciones necesarias para sacar adelante su propósito. Ante una dificultad o problema, hay personas que lejos de achantarse y venirse abajo, son resilientes y descubren una fuerza que les hace emerger todas las características propias de los emprendedores: dedicación, esfuerzo, sacrificio, perseverancia, mirada a largo plazo aunque con un muy presente día a día, gran valor y arrojo para resolver los problemas. Esas circunstancias son retos que se convierten finalmente en un gran motor creador.

Si hay algo que moviliza a las personas es el sufrimiento de un hijo. Como Debby Elnatan, una terapeuta musical cuyo hijo nació con parálisis cerebral. Fruto de su dolor y desesperación al conocer que su hijo probablemente nunca podría caminar, se le ocurrió lanzar un arnés, Upsee, para que niños como su hijo pudieran “andar” con la ayuda de sus padres fortaleciendo sus músculos y mejorando sus capacidades motoras. Hoy en día es un producto que está ayudando a transformar la vida de muchos niños con esta discapacidad.

También sabe muy bien lo que es luchar por un hijo Amaya Ariz, madre de Mario, un niño de ojos grandes y oscuros que tiene autismo. Con gran esfuerzo inventó una metodología para mejorar su comunicación con él a través de pictogramas, escribió un libro,  “La alegría muda de Mario” y creó un blog http://www.autismonavarra.com/la-alegria-muda-de-mario/, una asociación y recientemente imparte formación sobre el tema. Me cuenta: “No soy una emprendedora nata, las circunstancias me empujaron a emprender, tanto desde el punto de vista más puramente profesional como social. Trabajaba de directora de la Ventanilla Única Internacional en la Cámara de Comercio. Monté una empresa, Beexporter para tener flexibilidad, y luego ha resultado que me he encontrado muy cómoda, teniendo muchos jefes, mis clientes, gestionando mi tiempo, mi independencia. La vida me ha empujado también a ser emprendedora social, puse en marcha la Fundación Navarra de Autismo, ANA. El autismo es una discapacidad tan complicada que hay que mostrarlo. No sirve de nada trabajar en este campo si no se cuenta. Cuando oigo los problemas de los autónomos, yo pienso todo lo contrario, sólo encuentro ventajas. No tienes ayudas, pero tampoco las tienes cuando trabajas 12 horas por un sueldo en una empresa en la que no tomas decisiones. Puedo gestionar muy bien mi tiempo, trabajo 11 horas diarias pero las reparto como a mí me conviene, puedo ser yo misma con mis clientes, puedo enamorarlos y fidelizarlos a mi manera”.

Maider Zubicaray es otra mujer increíble, madre de una preciosa niña con el síndrome de Rett, que ha lanzado también un blog, http://unamiradarett.org, ha diseñado y creado camisetas y ha conseguido el apoyo de personas conocidas para conseguir fondos a través de su proyecto para la investigación de la enfermedad. Al tratarse de una enfermedad minoritaria no lo tienen tan fácil como otras más comunes y conocidas. Cuando les confirmaron su diagnóstico,  comenta en su blog,  “siguieron unas semanas tremendamente duras hasta que decidimos que era hora de dejar de llorar, de levantar la cabeza y luchar por lo que más queremos en este mundo, Maialen. En todo este proceso, ¿que aprendí? Aprendí que ante todo soy Maider y vivo las cosas como soy, no como los demás quieren que las viva. Aprendí que soy más fuerte de lo que pensaba, Maialen es MI HIJA y aprendí que ante todo soy su madre. Aprendí a levantarme, aprendí a seguir, aprendí a valorar lo más pequeño, aprendí que con trabajo y constancia se pueden conseguir pequeñas metas. Aprendí que se pueden tener sueños”. Así ha ido consiguiendo el apoyo incondicional de personas como Carlos Lautre, Cayetana Guillén Cuervo, Sara Baras o de los pelotaris navarros más conocidos.

Ana Bella sufrió malos tratos por parte de su marido, pero llegó un momento en el que decidió dejar atrás 11 años de sufrimiento, por ella misma y  también por sus cuatro hijos. Entonces  creó la «Fundación Ana Bella para la Ayuda a mujeres maltratadas» y la empresa Servicios Integrales Solidarios, con la que ha creado más de 120 puestos de trabajo para supervivientes de violencia de género. Fue seleccionada Emprendedora Social de Ashoka y creó recientemente la Escuela Ana Bella para el Empoderamiento de la Mujer. Ha obtenido numerosos premios, como el de la «Mujer Emprendedora» 2009 de la Fundación Andalucía Emprende. Pronto la podremos escuchar en la Innovaction Week que se celebrará a mediados de junio en Pamplona.

Y es que no hay un motivo más importante para ser positiva, creer en el proyecto a pesar de las estadísticas y salir adelante de manera exitosa, que aquel por el que se trata de mejorar la vida de lo que más quieres.

María Sanz de Galdeano. Artículo publicado en Diario de Navarra el 19 de mayo de 2017.

 

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