Primeros días en el tecnológico Japón

 

Barrio tecnológico Akihabara. Tokio

Akihabara. Barrio tecnológico de Tokio

 

María Sanz de Galdeano, 6 de enero 2021

 

Estas navidades tan extrañas y tan poco viajeras han provocado en mí que rememore otras más andarinas. De las que más me he acordado fueron las vividas en el innovador y tecnológico Japón hace pocos años.

 

Me encanta volar el 31 de diciembre, siempre es especial. Pero en este caso además, fue un auténtico placer. Con el cielo despejado a las 12 de la noche sobrevolaba los Países Bajos. Parecía estar encima de un tapete brillante. Miles de fuegos artificiales se divisaban a través de las ventanas del avión justo en el momento en el que el capitán nos invitaba a champán por el nuevo año. Alegría pública y fiesta, qué tiempos.

 

Quién me iba a decir que algunas de las cosas que me sorprendieron del país del sol naciente pronto las viviría en mi propio país

Personas que llevaban mascarillas, espacios públicos donde señalaban las direcciones para el paseo, limpieza e higiene máxima… Su costumbre de llevar mascarillas viene de las diferentes enfermedades y virus con los que han tenido que lidiar desde la mal llamada gripe española, SARS y otros. Aprendieron que es una importante manera de evitar contagiarse y contagiar a los demás. Antes de este año 2020 ya estaba mal visto estornudar en público, tocarse la nariz, etc. Incluso ante cualquier signo de enfermedad, se colocaban ya la mascarilla como respeto hacia los demás. Probablemente este uso ya extendido sea una de las razones de la menor repercusión que en otros países, de la actual pandemia. No constituía una obligación impuesta por ninguna norma, se hacía por voluntad propia. Igualmente, porque en anteriores crisis ya había sido una sugerencia de los científicos, que despiertan gran admiración entre la ciudadanía.

 

Celebraciones por el inicio de un nuevo año

Tuve la suerte de vivir los primeros días del año en Japón, por la experiencia tan interesante que supone. Son una de las más importantes fiestas del país del año, mezcla de religiones y tradiciones. Las familias viajan para encontrarse estos días y resulta complicado encontrar hueco en los medios de transporte, incluido el famoso e impresionante tren bala. Como los protocolos de comportamiento y su forma de ser les impide expresar abiertamente cualquier negación, entender que no vas a tener asiento es una ardua tarea, entre otras cosas porque no todas las personas al otro lado de la ventanilla en Japón hablan inglés. Parece, según nuestra cultura, que dicen que sí, sonríen, aunque realmente estén diciendo que no. Si bien, al final su amabilidad hace superar cualquier barrera.

 

Los primeros días se celebra asimismo la bienvenida al nuevo año con los amigos y en el trabajo. Son días de limpiezas generales en las casas y en los trabajos. No sólo se trata de empezar el nuevo año de una manera más pulcra, también significa entrar en una nueva fase de una manera purificada, metafóricamente hablando. Tiempo para pagar deudas y terminar pendientes para arrancar con toda su energía un nuevo año. En esta fiesta se desean trabajar duro y dar lo mejor de sí mismo. Buscan de una manera positiva entrar de la mejor forma posible en el nuevo año. Celebran más la novedad que la recapitulación de lo pasado, más propio de nuestra tierra.

 

País enfocado a la innovación y a la tecnología

Tal vez también tengan algo que ver estas tradiciones con su espíritu de innovación. Su imagen optimista refleja de alguna manera su interés por la novedad, sin rechazar sus tradiciones antiguas, por su espíritu de superación y de mejora continua. Saben por experiencia que su desarrollo depende de la tecnología, la ciencia y la innovación. Conscientes de la importancia de la educación en estos ámbitos, han introducido programación y robótica de manera obligatoria en primaria y secundaria. La tecnología se palpa por todo: espacios tipo museos dedicados donde siempre me encontré con visitas de grupos de escolares o adolescentes, restaurantes, enormes figuras, barrios enteros como Akihabara,.. máquinas para todo y por todo. Un universo totalmente enfocado a la tecnología donde los japoneses la absorben desde pequeños.

 

Y esta innovación y tecnología queda reflejada en los números sobre su inversión en I+D. Asia ya se ejecuta el 42,2% de la I+D global y Japón es de los países líderes. En términos relativos relacionados el esfuerzo de la I+D respecto al PIB, son los terceros después de Corea del Sur y de Israel. Factor importante para mantener su fuerte economía, la tercera más grande del mundo y de la que se espera que crezca durante este año 2021, un 3%.

 

Mereció realmente la pena el viaje, hasta el terremoto vivido de talla japonesa.  Durante este año ha estado muy presente Japón en mi memoria. Me han hecho reflexionar mucho las anécdotas vividas y todos los aprendizajes de este fascinante país.

María Sanz de Galdeano

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