La educación y la innovación, algunos apuntes de COTEC y del GEM

María Sanz de Galdeano. 23 junio 2016.

La Fundación COTEC es una organización cuya misión es promover la innovación como motor de desarrollo económico y social y cuya presidenta es Cristina Garmendia. Recientemente ha sido presentado su informe anual sobre la situación de la innovación en España. Año tras año supone un toque de atención a la situación de la misma en España. El titular más repetido durante estos días dice: Mientras que la UE invierte hoy un 25% más en I+D que antes del inicio de la crisis económica, España, un 10% menos (y eso que en este último año se ha incrementado). Navarra ocupa el tercer puesto, detrás del País Vasco y Madrid,  en el porcentaje de PIB dedicado a gasto total en I+D. Y respecto al porcentaje de PIB dedicado al gasto empresarial en I+D, Navarra está en segunda posición después del País Vasco. Esto se debe a que en estas dos comunidades autónomas el gasto en I+D del sector privado se mantiene en niveles que rondan el 70-80 % del gasto total y sin embargo, en el conjunto de España, la I+D empresarial suponía el 52,5 %. Y es muy significativa asimismo la diferencia de investigadores en las empresas dedicados a la I+D respecto a los otros países. El promedio de España era de 6,77 investigadores por cada mil ocupados en 2015, casi la mitad que en el País Vasco (12,88) o en Navarra (11,67).

 

En esta edición COTEC presta una atención especial a la educación, por su importancia en generar valor añadido a través de la innovación. Se observa en los países más desarrollados de Europa la importancia y el peso que tiene su enseñanza en los niveles intermedios (Bachiller y ciclos formativos de grado medio). Por el contrario, en nuestro país, la proporción de las personas con estos niveles educativos medios es mucho menor, con el 24,5% respecto al 40% del resto de países por no hablar del alto abandono escolar prematuro. Por otro lado, tenemos un mayor número de personas con estudios superiores que la media europea. Esto hace que nuestra fuerza de trabajo tenga forma de reloj de arena, muchas personas en los niveles bajos y altos educativos, pero pocas en la zona intermedia. Las personas con alta cualificación, según indica el estudio ocupan trabajos donde, por otra parte, en muchas ocasiones no se aprovechan del todo sus conocimientos. Y su tasa de ocupación es del 69% frente al 93,3 % de los alemanes. Lo que a su vez explica la emigración de titulados, con la consiguiente pérdida de oportunidades y capacidad innovadora.

 

También se fija este estudio en los llamados estudios STEM (siglas en inglés de ciencia, tecnología, matemáticas e ingeniería) por su mayor repercusión si cabe en la innovación y advierte que en España se observa que las personas que tienen estos estudios no tienen tanta demanda en el mercado laboral como ocurre en otros países más innovadores ni se les recompensa en la misma proporción. Y además aconseja fomentar los estudios de STEM entre las mujeres debido a la gran diferencia que existe entre el número de hombres y mujeres que los cursan.

 

Si observamos el estudio GEM España 2016 sobre emprendimiento que también acaba de publicarse, observamos que durante el pasado año éste descendió del 5,7% al 5,2% la (TEA) Tasa de Actividad Emprendedora, es decir, las iniciativas de menos de tres años y medio respecto a la población entre 18 y 64 años. También hay que tener en cuenta que Europa registra las tasas más bajas del mundo, con tres de los cuatro peores índices del mundo: Italia, Alemania y Bulgaria, que caen por debajo del 5%, llegando la media europea al 8,4%.

 

Un dato curioso que refleja referido a los niveles educativos es que durante el 2016 ha habido una caída del porcentaje de emprendedores en fase inicial dentro de la población con formación superior, que pasó del 9,2% en 2015 al 6,5% en 2016. Por el contrario, dentro la población con niveles bajo y medio de formación, el TEA aumentó ligeramente en el último año del 2,3 al 2,5% y del 5,3 al 5,5%, respectivamente. Y aunque siguen emprendiendo más los hombres, en los últimos años se va reduciendo dicha diferencia con las mujeres.

 

Tanto el informe COTEC como el GEM resaltan la importancia de fomentar la formación y las competencias de las personas para mejorar la capacidad innovadora del tejido productivo, en su incorporación como empleados por cuenta ajena como por cuenta propia, y como añade el primero de los informes, «la capacidad tecnológica y el capital humano son parte del conjunto de activos intangibles que se consideran críticos para maximizar el potencial de crecimiento de las economías basadas en el conocimiento” y en nuestro país, una de nuestras asignaturas pendientes más relevantes es hacer un mayor esfuerzo en los estudios de nivel intermedio. Tengo la suerte de trabajar en colaboración con las personas de Educación, y de FP en concreto y puedo confirmar que están muy ocupadas y enfocadas en esta tarea tan importante de mejorar la calidad de estos estudios y de incorporar el emprendimiento de manera transversal.

 

María Sanz de Galdeano. Artículo publicado en Diario de Navarra el  23 junio 2016.

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