La economía circular

María Sanz de Galdeano, 4 de junio de 2016

Rediseñar, repensar, reutilizar, reciclar, redistribuir, reparar, renovar…., son los verbos que representan la esencia de la Economía Circular, uno de los movimientos económicos que está surgiendo de forma imparable a nivel global. La Fundación para la Economía Circular  la define como concepto económico que se interrelaciona con la sostenibilidad y cuyo objetivo es mantener durante el mayor tiempo posible el valor de los productos, los materiales y los recursos (agua, energía,…), reduciendo al mínimo la generación de residuos. Además, trata de «cerrar el ciclo de vida» de los productos, los servicios, los materiales, el agua y la energía para que puedan reutilizarse cuando lleguen al final de su vida. Anualmente en nuestro país cada persona genera alrededor de media tonelada de residuos, de los que el 70% no se reciclan. Esta economía intenta cambiar este final, volviéndolos a introducir de nuevo en el ciclo productivo como materia prima.

Europa y Economía circular

Según la Comisión Europea, no sólo supone una ventaja medioambiental y económica. «Una Europa que utilice eficazmente los recursos» es una de las iniciativas más importantes que forma parte de la estrategia Europa 2020 y pretende generar un crecimiento inteligente, sostenible e integrador a la vez que lucha contra el cambio climático. Según Daniel Calleja, director general de Medio Ambiente de la Comisión Europea, «no puede haber un negocio duradero y competitivo si no adopta un compromiso con la sostenibilidad. La Economía Circular es el desafío más importante que tenemos ante nosotros los próximos años, va a suponer un cambio radical en los procesos de las empresas, pero sus beneficios son mucho mayores».
Es fácil confundir esta economía con el reciclaje. No sólo se trata de residuos, sino también sobre cómo se diseñan los productos, se fabrican, se empaquetan…etc.

Hay que replantearse la manera de consumir y acabar entre otras cosas con la obsolescencia programada e impulsar la economía colaborativa ya que gracias a ésta, aumenta la eficiencia de los recursos y se avanza en la innovación social. Las grandes multinacionales como Philips conscientes de esta revolución, tienen entre sus puestos directivos la figura de director en sostenibilidad y ya empiezan a vender productos de segunda mano, en perfecto estado, al 80% del precio de uno nuevo, consiguiendo incrementar de manera cuantiosa el volumen de ventas. Su lema empieza a ser: lo que es rentable para la empresa, es bueno para el planeta y viceversa.

Las claves de la Economía Circular son la creatividad, la innovación y la colaboración entre empresas, instituciones y administraciones públicas y las start ups. Así la empresa recién creada iUrban.es, dedicada al mobiliario interactivo urbano, ha llegado a un acuerdo con Telefónica para reconvertir las cabinas telefónicas en puntos de información de los comercios de alrededor y recarga de teléfonos móviles.

Emprendimiento en economía circular

En Navarra este movimiento es valorado hace años, incluso existen diferentes iniciativas públicas, como programas de reconocimiento para empresas que desarrollan actividades relacionadas con esta economía. Una de las primeras personas a la que oí hablar sobre este tema es Carlos León, emprendedor y coworker del fabLab coworking que ha puesto en marcha la consultora Sustainn (Sustainability Business Innovation& Circular Economy Development) dedicada a la implementación de los conceptos de Economía Circulary la mejora de competitividad de productos y servicios y al diseño y desarrollo de productos realmente sostenibles. Le he pedido para este post una reflexión y me ha respondido con una pregunta “¿Qué pasaría si gran parte del esfuerzo en buscar opciones para mejorar la gestión de los residuos o dar valor a un residuo, se enfocara en pensar desde el principio mejores productos y servicios que ayuden a reducir el ritmo de generación de residuos? ¿Qué pasaría si miles de personas pensaran en no generar esos residuos?”. Considera que es tiempo de diseñar mejor y reconcebir los sistemas desde el principio, de conectar todo el conocimiento, la creatividad, experiencia y talento de miles de personas, y de todos los grupos de interés afectados por el modelo de desarrollo (diseñador, desarrollador, productor, distribuidor, consumidor, etc) para reducir, desde el diseño colaborativo y la experiencia de usuario, el ritmo de utilización de recursos naturales y generación de residuos.

Ejemplos cercanos

Hablamos de muchos ejemplos de emprendedores y empresas navarras que están creando valor a través de la Economía Circular en Navarra y entre éstos, ordenados según sus principales conceptos, podríamos nombrar: Reparaciones: de productos plásticos Plastic RepairSystem, Yo no lo tiro, mercado del trueque y 2ª mano, de Remanufactura como la empresa TCmatic de reparación y refabricación de cajas de cambio automáticas, de Reciclaje: de compostadores comunitarios reciclados Vermican, de Ciclo biológico como Eggnovo  que separan de la parte externa del huevo de la parte interna para producir complemento alimenticio, cosmético y farmacéutico, o Ekosetas de Ekogras que se dedican al cultivo doméstico de setas a partir del sustrato obtenido de posos de café recogidos de la hostelería. Empresas que producen pellet a partir de la restos de madera de la limpieza del bosque, Naparpellet, o a partir de residuos de carpintería, Arkea . Generar alimentación animal a partir del tratamiento de subresiduos agroalimentarios es a lo que se dedica Trasa . Y por último, un ejemplo de Producción de Biogás y Fertilizantes: Digestión anaeróbica de residuos a partir de la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos o a partir de residuos bioindustriales HTN biogás. La lista podría ser mucho más amplia. Está claro que es una actividad muy presente también en nuestra región.
Los expertos en Economía Circular, consideran que a pesar de que ha habido muchos avances en los últimos años, ya hay que plantearse objetivos más ambiciosos, sobre temas como prevención, ecodiseño, aportación ciudadana y la calidad del reciclado.

María Sanz de Galdeano.

Artículo publicado en Diario de Navarra el 4 de junio 2016

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