El equipo y la mejor versión del proyecto empresarial

María Sanz de Galdeano. 21 de abril 2017.

Emprender conjuntamente con otras personas es una alternativa a hacerlo en solitario que consigue abarcar más aspectos de la idea y que permite crear una empresa con mayores recursos, habilidades, conocimientos y capacidades, a la vez que disminuyen y se reparten obligaciones, cargas y riesgos. Encontrar a los socios adecuados no es tarea sencilla a pesar de ser una de las decisiones vitales en todo proyecto. Todos conocemos empresarios que gracias a sus socios han levantado una gran aventura empresarial, de la misma manera que sabemos de otros que les ha ocurrido todo lo contrario.

Cuando alguien tiene una idea de negocio que quiere llevar a cabo, normalmente la consulta primero con sus amigos y familiares que en mayor o menor medida, le aconsejarán sobre la misma y serán los primeros apoyos (o las primeras críticas) que reciba. En algunos casos también y debido a esta cercanía, empezarán a tejerse las primeras relaciones,  como posibles colaboradores, socios o trabajadores de la misma. Sin embargo, recientemente en una entrevista a este periódico, la emprendedora Izanami Martinez declaró, “el buen emprendedor no contrata a los amigos”. Y es cierto que pocas veces se ve la angustia de los emprendedores de una manera tan evidente, como cuando además de las pérdidas económicas, se añaden las de las amistades perdidas en el camino.

En la creación de una empresa se producen momentos de gran tensión en los emprendedores que pueden crear muchas fricciones y malentendidos. Ser emprendedor es a menudo como deslizarse por una montaña rusa de emociones que hay que saber gestionar. Debemos reconocer que no siempre conocemos cómo son nuestros amigos en ambientes laborales, cómo se comportan en situaciones de crisis o cómo responden ante las responsabilidades, asuntos clave a tener en cuenta antes de subirse en el mismo barco.

Por otro lado, existen muchos ejemplos en los que sí ha funcionado lanzar un proyecto empresarial con amigos y así me lo explicaba una emprendedora “con mi socio y amigo, comparto valores y hay gran confianza. Además es un genio, es el mejor en la tecnología que desarrollamos”. Personalmente observo que es muy común entre los socios y amigos la admiración profesional. Además es fundamental que sean personas complementarias, que sumen al proyecto, que crean en la idea y se comprometan con ella y que además sean leales, claros y responsables. Lo que no es tan habitual y es muy recomendable, es tener un acuerdo por escrito donde claramente se definan las responsabilidades en base a las capacidades y conocimientos, dejando definidas de manera cristalina las funciones, los roles, la manera de llegar a acuerdos, la distribución de ganancias, etc.

Además de socios es importante añadir el resto de personas que van a conformar el gran equipo de trabajo. En estos tiempos, los emprendedores deberían contratar y rodearse de personas con talento y a ser posible con diferentes habilidades y conocimientos entre sí, que sean capaces de abordar los problemas de manera única para resolverlos de una forma más rápida, innovadora y eficiente. Ocasionalmente no es sencillo para los emprendedores encontrar este talento necesario por cuestiones económicas o de localización física. En los primeros casos, se suelen analizar métodos alternativos al pago de un salario como repartir participaciones en capital, o comprometer beneficios según se vayan cumpliendo determinados hitos, que constituyen maneras para conseguir involucrar a estas valiosas personas en los inicios del proyecto. En el caso de que el talento esté lejos, hoy en día es posible y de hecho es una tendencia al alza, contratar trabajadores de manera puntual o en plantilla, que están ubicados en otro sitio. De todas formas los emprendedores deben tener claro que liderar un equipo a distancia, con quienes no es fácil encontrarse físicamente cara a cara, conlleva una dificultad añadida y requiere una mayor comunicación y planificación si cabe que con el equipo físicamente cercano.

Además de la gestión de equipos a distancia, las relaciones entre las personas y las estructuras en las organizaciones están cambiando de manera rápida. Actualmente es necesario crear equipos flexibles, con los mejores y en continuo reciclaje. Todo esto se ve reflejado en el informe anual Global Human Capital Trends 2017 de Deloitte : ”Rewriting the rules for the digital age”, donde trata las diez principales tendencias en la gestión de las personas que están marcando esta revolución y muchas de ellas imitan la manera de hacer de las startups. Entre ellas destacaría: la necesidad de configurar equipos multidisciplinares focalizados en un producto o servicio concreto,  la importancia del uso de BIG DATA en la gestión de las personas, el nuevo liderazgo ágil, así como la importancia de la selección y contratación del talento digital. Y atención, las competencias de los trabajadores según este estudio, se quedan obsoletas en cinco años de media.

Grandes cambios en todos los sentidos que se tienen que tener en cuenta en la configuración del equipo de trabajo que toda persona emprendedora como líder, debe tener presente para sacar adelante la mejor versión posible de su proyecto de empresa.

María Sanz de Galdeano. Artículo publicado en Diario de Navarra el 21 abril 2017.

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