Crecer para un futuro mejor

María Sanz de Galdeano. 15 septiembre 2017.

La mayoría de las personas emprendedoras prevé que sus empresas crecerán en los próximos 5 años y de ellas, alrededor de la mitad, esperan crear entre 1 y 5 puestos de trabajo. Muy pocas, en cambio, consideran emplear a más de 6 trabajadores. Como señalan los datos, en nuestro país el tejido empresarial está compuesto mayoritariamente por microempresas con menos de 9 trabajadores. Sin embargo, hay estudios como el GEM (Global Entreprenership Monitor) que indican que se observa un incremento en la tasa media de crecimiento esperado, lo cual podría explicarse por una posible percepción de recuperación económica prevista en los próximos cinco años. Concretamente en Navarra, los negocios consolidados esperan crecer en el horizonte temporal de 5 años un 58,3%, un porcentaje más optimista en comparación con el del año anterior. Esto es una buena noticia porque el tamaño empresarial importa, y mucho. En las empresas grandes la productividad es mayor, suelen obtener mejores condiciones de financiación, generan economías de escala, sinergias, y pueden acometer procesos de internacionalización  mejor posicionadas que las pequeñas.

Hay empresas que lo tienen muy claro  desde su nacimiento: su intención es crecer. Si lo hacen por encima del 20% durante tres años consecutivos y además tienen menos de 5 años se les denominan empresas gacelas. Iberinform y la revista Emprendedores han presentado este mes un informe sobre ellas. En él han determinado que su principal característica es la proactividad, es decir, se adelantan a los problemas que pudieran llegar, como  falta de liquidez, necesidad de talento adecuado, mejorar las ventas y la comercialización. Es decir, no esperan a que les lleguen estas dificultades para actuar. Además, están atentas al mercado y detectan claramente y de manera constante oportunidades. En España la mayoría pertenecen a sectores como el comercio y servicios, como es el caso de Saltoki Suministros Eléctricos, que ocupa uno de los primeros puestos en el ranking nacional. Las empresas gacelas responden a planes de crecimiento estratégicos focalizados y agresivos diseñados por un equipo gestor con una importante visión estratégica. Equipo que no tiene que ser obligatoriamente el mismo que fundó la empresa ya que no se requieren las mismas capacidades para crear una empresa que para hacerla crecer. Los emprendedores, cuando lanzan una startup, tratan de buscar un modelo de negocio rentable, que pueda repetirse y ser escalable. Cuando lo encuentran lo ejecutan y en muchos casos tratan de hacer crecer su empresa. Y para afianzar el crecimiento tienen, entre otras, dos herramientas fundamentales: la innovación y la digitalización. Una buena muestra de esto la encontramos entre las empresas innovadoras instaladas en los viveros de CEIN, que mantienen un incremento medio del empleo de un 38% anual.

Históricamente la tecnología automatizó, integró y re-diseñó los procesos operativos. Eso redujo los costos y mejoró la eficiencia de la empresa. Actualmente con la digitalización se consigue crear valor y transformar el propio modelo de negocio al conectar personas, cosas u otras empresas con el objetivo final de mejorar la competitividad y la rentabilidad. Puede afectar internamente a sus procesos y la cultura organizacional, o externamente a los canales de venta y comunicación. Como decía Diego Cenzano de BIKO2 la semana pasada en una charla para emprendedores, “la tecnología no es un fin, pero su dominio hace posibles cosas antes inalcanzables”. Personalmente observo que las personas emprendedoras con vocación hacia el crecimiento ya no ven la estrategia digital como un asunto lejano que no les afecta ni incumbe, ni se excusan en su pequeño tamaño o por poseer un negocio local. No se quejan de la inversión en tiempo y dinero que deben hacer en la digitalización porque han asumido que no es un gasto más, sino todo lo contrario, es un eje estratégico de crecimiento y de incluso supervivencia.

Leía en una reciente entrevista a Jeffrey R. Immelt, realizada días antes de dejar su puesto como CEO de General Electric, que ha trabajado en su crecimiento en base a cinco pilares: nueva cartera de productos y servicios, innovación, globalización, foco estratégico en la industria digital, con una organización ágil y descentralizada. En esta entrevista aconseja a los líderes escuchar a la gente talentosa de la organización y antes de emprender cualquier tipo de transformación, tomar un tiempo hasta estar absolutamente convencidos de la importancia de llevar a cabo las acciones previstas y conseguir que el resto de las personas sientan la misma necesidad. Sugiere asimismo mantener un compromiso “valiente”, sostenido y dirigido a la transformación, es decir, ser persistente. Y añade: “Es difícil sostener la transformación en tiempos difíciles, pero es la única manera de crear un futuro mejor.” Reconoce que el libro de Eric Ries “Lean Startup” ha sido una de las cosas que más le ha influido en este camino, justamente el mismo en el que se basa el nuevo enfoque con el que trabajamos la creación de empresas actualmente. Sus claves: reducir el riesgo en el lanzamiento de un nuevo producto o servicio y aprender del cliente lo más rápidamente y de la forma más barata posible, a través del método de prueba error mediante prototipos y ensayos acotados.

El crecimiento empresarial es importante, si bien hay que abordarlo en el momento adecuado, una vez que los proyectos han encontrado el modelo de negocio y puedan acometerlo con garantías suficientes los problemas más delicados a los que se pueden enfrentar: la financiación, la comercialización y venta y tener una organización, preparada, capaz y comprometida.

María Sanz de Galdeano. Artículo publicado en Diario de Navarra el 15 septiembre 2017.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *